Yo siempre fui inquieto. Aunque también tranquilo. Nadie me enseñó a nadar. Mucho menos a navegar. Pero desde que era muy pequeño, siempre soñé con besar a una sirena.
Quería escapar de mi mundo, y me pareció que el encontrar a una sirena adecuada para mí, me haría volver a nacer. Cómo no, yo, que no sabía nadar, mucho menos navegar, pensé que sería el amor, ése amor del que hablaban mis padres, mis amigos, y por supuesto, mis libros, el que me llevaría a encontrar mi sirena.
Por eso, aquel señalado día, una hoja arrancada de mi cuaderno en la que dibujé con témperas lo que yo, que no sabía nadar, mucho menos navegar, entendía por amor.
Decidí acercarme a la orilla del mar más cercana, y a la vez, más alejada de mi mundo, de mi país, de sus problemas y, sobre todo, de aquello que ahora asustaba a todo el mundo: las consecuencias de los problemas. Allí en la orilla encontré esa barquilla que cada tarde moría del aburrimiento, pero que cada tarde yo soñaba conquistar. Agarré la barquilla y sin ni siquiera limpiarle el polvo ni la mierda, la eché al mar. Yo, que no sabía nadar, mucho menos, navegar.
...
martes, 12 de junio de 2012
domingo, 3 de junio de 2012
Cuando una estrella fugaz te atrapa.
Como nunca supe cómo ni cuándo llegaste, aún no sé qué habitación será la tuya. Lo que sí sé, es que quiero que esté cerca de la mía. Porque siendo egoísta, te quiero para mí.
Siendo egoísta pero respetándote, porque lejos de ser un capricho, te reconozco como lo más especial que ha pasado por mi vida. Soy esclavo de esa inocencia que me deja hechizado. Amando la improvisación y maldiciendo lo imprevisto de mis sentimientos por ti. Porque te necesito más de lo que tú me necesitas a mí.
Sólo sé que quiero respirar tu mismo aire, unidos siempre por el cariño y no por el amor que sólo parece hoy día, ya que tu aire me hace feliz y no sólo eso, sino que también me da la vida. Porque sólo si es así te deseo libre, y si no, te castigo a las cadenas de mi mala cabeza.
Cuánto más dulce es tu tacto, más fuerte me siento, y menos dependencia ejerces sobre mí. Tan sólo cuando debo imaginarte más se aviva la llama de mi corazón y se derrite la ya de por sí frágil coraza de hielo que lo cubre.
Quizás no seas real. Quizás aún no haya sabido entenderte. Sólo son sensaciones.
Paz!
Siendo egoísta pero respetándote, porque lejos de ser un capricho, te reconozco como lo más especial que ha pasado por mi vida. Soy esclavo de esa inocencia que me deja hechizado. Amando la improvisación y maldiciendo lo imprevisto de mis sentimientos por ti. Porque te necesito más de lo que tú me necesitas a mí.
Sólo sé que quiero respirar tu mismo aire, unidos siempre por el cariño y no por el amor que sólo parece hoy día, ya que tu aire me hace feliz y no sólo eso, sino que también me da la vida. Porque sólo si es así te deseo libre, y si no, te castigo a las cadenas de mi mala cabeza.
Cuánto más dulce es tu tacto, más fuerte me siento, y menos dependencia ejerces sobre mí. Tan sólo cuando debo imaginarte más se aviva la llama de mi corazón y se derrite la ya de por sí frágil coraza de hielo que lo cubre.
Quizás no seas real. Quizás aún no haya sabido entenderte. Sólo son sensaciones.
Paz!
viernes, 1 de junio de 2012
Soul.
Podría empezar una nueva página de este blog despotricando contra este mundo enfermo, en el que los periódicos, los telediarios, no abren ya ni siquiera con buenas noticias, sino que ya no abren ni con personas. ¡Abren con números! ¡Abren con la Bolsa de los cojones! ¡Que si la prima, no de mi vecino, sino de riesgo! ¡Que si el Ibex-35! ¡BANKIA! ¡Pero bueno, si a los números los creamos las personas! ¡Podríamos hacerlos desaparecer, entonces! ¿Desde cuándo son ellos más importantes que las personas, sus creadores? Realmente es vomitivo.
Pero como se que todos sabéis ya como pienso, y yo tengo mis ideas bastante claras, le doy la vuelta a esto. Hoy no vengo a hablaros de toda esa mierda. No consiguen contaminarme. Hoy vengo a hablar de un concepto que he ido desarrollando en mí poco a poco, y que se ha implantado (espero) para siempre. Como dice un gran artista, Elphomega, "YO CREO EN EL SOUL". Porque aunque poca gente se de cuenta, dentro de cada ser humano habita algo que se llama "ALMA". Incluso el más lelo posee una dentro. Aunque podamos pensar que algunas personas no deben tenerla. La tienen.
Sin embargo, hay que saber mantenerla pura. ¡Y qué pocos saben hacerlo! ¡Y qué difícil es encontrarlos! Quizás porque saben mantenerla pura deciden esconderse. ¡Y qué difícil es saber mantener a esa persona a tu lado cuando la encuentras! Cualquier atisbo de contaminación, provoca que se esfume. Y cuánto más crees tener su mano entre las tuyas, desaparece.
Hoy me planteo algo importante en mi vida. Conozco personas de mi círculo íntimo que me importan, pero no tienen un alma pura. ¿Debo centrarme en las almas puras? ¿O dar cancha al que no comprende el poder de la misma? Podría quedarme solo si obedezco este pensamiento. Pero quizás merecería la pena... ¿no?
Paz!
Pero como se que todos sabéis ya como pienso, y yo tengo mis ideas bastante claras, le doy la vuelta a esto. Hoy no vengo a hablaros de toda esa mierda. No consiguen contaminarme. Hoy vengo a hablar de un concepto que he ido desarrollando en mí poco a poco, y que se ha implantado (espero) para siempre. Como dice un gran artista, Elphomega, "YO CREO EN EL SOUL". Porque aunque poca gente se de cuenta, dentro de cada ser humano habita algo que se llama "ALMA". Incluso el más lelo posee una dentro. Aunque podamos pensar que algunas personas no deben tenerla. La tienen.
Sin embargo, hay que saber mantenerla pura. ¡Y qué pocos saben hacerlo! ¡Y qué difícil es encontrarlos! Quizás porque saben mantenerla pura deciden esconderse. ¡Y qué difícil es saber mantener a esa persona a tu lado cuando la encuentras! Cualquier atisbo de contaminación, provoca que se esfume. Y cuánto más crees tener su mano entre las tuyas, desaparece.
Hoy me planteo algo importante en mi vida. Conozco personas de mi círculo íntimo que me importan, pero no tienen un alma pura. ¿Debo centrarme en las almas puras? ¿O dar cancha al que no comprende el poder de la misma? Podría quedarme solo si obedezco este pensamiento. Pero quizás merecería la pena... ¿no?
Paz!
martes, 29 de mayo de 2012
Cielo y abismo.
Ya estoy aquí, al borde del abismo.
Es de coraje que uno mismo elija venir.
Pero ahora, ¿tendré el valor suficiente de arrojarme al vacío?
Muchos años, muchos mese, muchos días, son ya pasado y nada ha cambiado, por tanto hoy acudo aquí, al único lugar donde muerte y vida se dan la mano cerrando el pacto donde se acuerda si estás vivo o estás muerto. Aquí no hay excusas, pues al borde del precipicio, ¿de qué valen? Sólo tienes tiempo de demostrar quién eres, qué fuiste y qué puedes ser.
Me planteo, si todo lo que hago tiene un fin, si sirve de algo, o si por el contrario nada hago y pierdo el tiempo. Me planteo si de verdad soy un tipo honesto, pues sacrifico mi presente, mi tiempo con la familia, por un futuro justo sin miedo ni envidia. La vida es un trivial que te engaña y pone el cartel de entrada donde está la salida. ¿Qué imaginas? ¿De verdad crees que las cosas son como las ves? No tienes más que mirar alrededor con un ojo crítico y observar la mentira que reina en oficinas con mucho papel y poco sentimiento, donde se firma y los valores quedan dentro. Donde no se escucha el llanto de los niños sino los silbidos de dólares y euros, y aunque moriré sin saber si esto antes era un cielo, hoy sé que Don Dinero mueve más montañas que Cupido. Bien sabes que he escupido tras soltar esto. Desentierro mi puñal y lucho a corazón abierto por el final de esta pesadilla que te pone de rodillas sin dignidad y tragando saliva.
"Pero este es el mundo que el ser humano ha creado con sus manos, unos por creerse Dios y otros por renunciar a su condición de hombres por él. De lo que pasa, nada fue por azar. Ni el azahar calmará la gama de furia que cada vez más fluirá en mi interior. Un volcán en erupción y no seré yo quién lo pare, cuando llegue el momento el alma que descansa dentro hará que el pecho estalle. En ese momento se verá si el cemento es capaz de parar los pies de quién no calle."
Pero sigo acorralado, ahogado. Cada vez menos oxígeno, más presión en mi tímpano y mi hígado entre el precipicio y la pared. Miedo quiere volar mi decisión, pero no me intimida. Sigilosa, Angustia rodea mi gaznate cual serpiente, pero no me domina. La decisión de venir la tomé yo y seré yo quién decida cómo saldré. De momento, falsos espejismos se derritieron como hielo, mientras que la niebla de la mentira va dando paso a lo cierto. El cielo cada vez más abierto, y el horizonte, ya no tan lejos. Ya no me arrepiento. El abismo me mira oscuro, pero más oscuro sé que será el futuro si me atemorizo. Mi vello se erizó, pero estoy tranquilo. Se que mi destino valdrá la pena. Que la guerra de la conciencia provocará heridas, pero sangre apenas. Que mi lápiz y mi voz causarán fervor en el enjambre. Que la vida es un alambre, pero yo, un trapecista. Que un liricista podrá pasar hambre, pero morirá tranquilo asegurando que no se achantó. Que seguirá fiel a su libreta, aunque otros agarren el Kalashnikov.
"Pero este es el mundo que el ser humano ha creado con sus manos, unos por creerse Dios y otros por renunciar a su condición de hombres por él. De lo que pasa, nada fue por azar. Ni el azahar calmará la gama de furia que cada vez más fluirá en mi interior. Un volcán en erupción y no seré yo quién lo pare, cuando llegue el momento el alma que descansa dentro hará que el pecho estalle. En ese momento se verá si el cemento es capaz de parar los pies de quién no calle."
Ahora no me preocupa el precipicio, sólo el giro que mi vida aceptó...
Paz!
Es de coraje que uno mismo elija venir.
Pero ahora, ¿tendré el valor suficiente de arrojarme al vacío?
Muchos años, muchos mese, muchos días, son ya pasado y nada ha cambiado, por tanto hoy acudo aquí, al único lugar donde muerte y vida se dan la mano cerrando el pacto donde se acuerda si estás vivo o estás muerto. Aquí no hay excusas, pues al borde del precipicio, ¿de qué valen? Sólo tienes tiempo de demostrar quién eres, qué fuiste y qué puedes ser.
Me planteo, si todo lo que hago tiene un fin, si sirve de algo, o si por el contrario nada hago y pierdo el tiempo. Me planteo si de verdad soy un tipo honesto, pues sacrifico mi presente, mi tiempo con la familia, por un futuro justo sin miedo ni envidia. La vida es un trivial que te engaña y pone el cartel de entrada donde está la salida. ¿Qué imaginas? ¿De verdad crees que las cosas son como las ves? No tienes más que mirar alrededor con un ojo crítico y observar la mentira que reina en oficinas con mucho papel y poco sentimiento, donde se firma y los valores quedan dentro. Donde no se escucha el llanto de los niños sino los silbidos de dólares y euros, y aunque moriré sin saber si esto antes era un cielo, hoy sé que Don Dinero mueve más montañas que Cupido. Bien sabes que he escupido tras soltar esto. Desentierro mi puñal y lucho a corazón abierto por el final de esta pesadilla que te pone de rodillas sin dignidad y tragando saliva.
"Pero este es el mundo que el ser humano ha creado con sus manos, unos por creerse Dios y otros por renunciar a su condición de hombres por él. De lo que pasa, nada fue por azar. Ni el azahar calmará la gama de furia que cada vez más fluirá en mi interior. Un volcán en erupción y no seré yo quién lo pare, cuando llegue el momento el alma que descansa dentro hará que el pecho estalle. En ese momento se verá si el cemento es capaz de parar los pies de quién no calle."
Pero sigo acorralado, ahogado. Cada vez menos oxígeno, más presión en mi tímpano y mi hígado entre el precipicio y la pared. Miedo quiere volar mi decisión, pero no me intimida. Sigilosa, Angustia rodea mi gaznate cual serpiente, pero no me domina. La decisión de venir la tomé yo y seré yo quién decida cómo saldré. De momento, falsos espejismos se derritieron como hielo, mientras que la niebla de la mentira va dando paso a lo cierto. El cielo cada vez más abierto, y el horizonte, ya no tan lejos. Ya no me arrepiento. El abismo me mira oscuro, pero más oscuro sé que será el futuro si me atemorizo. Mi vello se erizó, pero estoy tranquilo. Se que mi destino valdrá la pena. Que la guerra de la conciencia provocará heridas, pero sangre apenas. Que mi lápiz y mi voz causarán fervor en el enjambre. Que la vida es un alambre, pero yo, un trapecista. Que un liricista podrá pasar hambre, pero morirá tranquilo asegurando que no se achantó. Que seguirá fiel a su libreta, aunque otros agarren el Kalashnikov.
"Pero este es el mundo que el ser humano ha creado con sus manos, unos por creerse Dios y otros por renunciar a su condición de hombres por él. De lo que pasa, nada fue por azar. Ni el azahar calmará la gama de furia que cada vez más fluirá en mi interior. Un volcán en erupción y no seré yo quién lo pare, cuando llegue el momento el alma que descansa dentro hará que el pecho estalle. En ese momento se verá si el cemento es capaz de parar los pies de quién no calle."
Ahora no me preocupa el precipicio, sólo el giro que mi vida aceptó...
Paz!
jueves, 24 de mayo de 2012
Indiferencia.
A lo largo de la historia, innumerables pensadores han dedicado una parte de su vida a diagnosticar una enfermedad para esta sociedad. Evidentemente, existen varias posibilidades, ya que nuestro mundo delira. Freud diagnosticó la neurosis. Marx, la alienación. Nietzsche, el nihilismo, el vacío de valores y emociones. Mis ideas se aproximan más a este último, sin arrebatar ni un ápice de razón a los demás. La enfermedad que este insensato diagnostica la indiferencia.
¿Qué entiende este insensato por indiferencia? Llamadlo indiferencia o pasividad. Estoy harto de ver a gente que no mueve un dedo por cambiar su propia vida, y ya ni hablemos para cambiar las condiciones de vida de otros. Si todos sabemos que la justicia no es justa, que la economía no es igualitaria, que la riqueza está mal repartida, en definitiva, que el mundo es un gran caos, ¿por qué no hacemos nada para cambiarlo?
Nuestra sociedad es febril. Se halla altamente debilitada para ciertos propósitos que requieran un mínimo esfuerzo. Cada uno de nosotros padecemos una fiebre alta que nos impide recoger del suelo aquel lápiz que cayó bajo la cama para continuar escribiendo la historia de nuestras vidas.
Todos sabemos que la política es improductiva. Que se dedican a robar. Que sólo piensan en su interés personal. Que poseen unos derechos que suponen un insulto al pueblo. ¿Pero qué hacemos? Votamos a uno distinto para ver si no sale igual que los anteriores. ¿Cuándo vamos a plantearnos cambiar la política nosotros mismos?
La crisis conciencia a nuestro país de que la pobreza no es algo que ya se haya superado, y que a veces hay que remangarse y echar una mano. ¿Pero quién piensa en África? ¿Ya hemos dado por muerto aquel continente? Ni aldea, ni ciudad, ni provincia, ni comunidad autónoma, ni país. ¡¡Un continente entero!! Parece que sea ajeno a nosotros, que sólo exista en una dimensión distinta a la nuestra.
¿Reflexiones? ¡Eso sólo dan problemas! Parece que todo aquel que use su capacidad de pensamiento y razonamiento es un amargado. Y si no es mal visto o rechazado, se alaba como algo extraordinario fuera del alcance de los normales. ¿Tanto esfuerzo requiere?
Parece que el querer cambiar el mundo pertenezca a la juventud de cada uno, y que a partir de que uno comienza a trabajar, sólo sueña con tener una familia y una vida sencilla y tranquila. ¿Dónde queda el desafío de tirarse al vacío y querer cambiar un poco las cosas? Ah, esa gente está encerrada en un manicomio con la etiqueta de "locos".
Mientras que los "emprendedores" sigan limitándose al aspecto empresarial, este mundo tiene una difícil vuelta de hoja. Pero lo mejor de todo es que está en nuestras manos, en las manos del ser humano, del pueblo. Porque unas perlas de sudor en la frente de cada uno para una causa desinteresada a corto plazo, y positiva para la humanidad a largo plazo, no suponen un esfuerzo demasiado grande.
Anda, deja de hacer el gilipollas y recoge el lápiz que se te ha caído bajo la cama. Debes seguir escribiendo tu historia.
Paz!
¿Qué entiende este insensato por indiferencia? Llamadlo indiferencia o pasividad. Estoy harto de ver a gente que no mueve un dedo por cambiar su propia vida, y ya ni hablemos para cambiar las condiciones de vida de otros. Si todos sabemos que la justicia no es justa, que la economía no es igualitaria, que la riqueza está mal repartida, en definitiva, que el mundo es un gran caos, ¿por qué no hacemos nada para cambiarlo?
Nuestra sociedad es febril. Se halla altamente debilitada para ciertos propósitos que requieran un mínimo esfuerzo. Cada uno de nosotros padecemos una fiebre alta que nos impide recoger del suelo aquel lápiz que cayó bajo la cama para continuar escribiendo la historia de nuestras vidas.
Todos sabemos que la política es improductiva. Que se dedican a robar. Que sólo piensan en su interés personal. Que poseen unos derechos que suponen un insulto al pueblo. ¿Pero qué hacemos? Votamos a uno distinto para ver si no sale igual que los anteriores. ¿Cuándo vamos a plantearnos cambiar la política nosotros mismos?
La crisis conciencia a nuestro país de que la pobreza no es algo que ya se haya superado, y que a veces hay que remangarse y echar una mano. ¿Pero quién piensa en África? ¿Ya hemos dado por muerto aquel continente? Ni aldea, ni ciudad, ni provincia, ni comunidad autónoma, ni país. ¡¡Un continente entero!! Parece que sea ajeno a nosotros, que sólo exista en una dimensión distinta a la nuestra.
¿Reflexiones? ¡Eso sólo dan problemas! Parece que todo aquel que use su capacidad de pensamiento y razonamiento es un amargado. Y si no es mal visto o rechazado, se alaba como algo extraordinario fuera del alcance de los normales. ¿Tanto esfuerzo requiere?
Parece que el querer cambiar el mundo pertenezca a la juventud de cada uno, y que a partir de que uno comienza a trabajar, sólo sueña con tener una familia y una vida sencilla y tranquila. ¿Dónde queda el desafío de tirarse al vacío y querer cambiar un poco las cosas? Ah, esa gente está encerrada en un manicomio con la etiqueta de "locos".
Mientras que los "emprendedores" sigan limitándose al aspecto empresarial, este mundo tiene una difícil vuelta de hoja. Pero lo mejor de todo es que está en nuestras manos, en las manos del ser humano, del pueblo. Porque unas perlas de sudor en la frente de cada uno para una causa desinteresada a corto plazo, y positiva para la humanidad a largo plazo, no suponen un esfuerzo demasiado grande.
Anda, deja de hacer el gilipollas y recoge el lápiz que se te ha caído bajo la cama. Debes seguir escribiendo tu historia.
Paz!
lunes, 21 de mayo de 2012
Sólo ella.
Si afirmo que su mirada es mayor enigma que las pirámides, puede sonarte a falacia a ti, pero no a mí. Sufro por ella. Sufro sus silencios y sus palabras. Sufro sus verdades, sus verdades a medias y sus mentiras. Sólo ella.
Sólo ante ella mi ego se estremece y se refugia en una esquina. Sólo ante ella mi autoconfianza se tambalea y asoma al precipicio de la inseguridad. Sólo ante ella puedo cambiar mi forma de ser para llamar su atención. Sólo con ella me preocupa más lo que no cuenta que lo que cuenta. Sólo con ella lo que no cuenta, es porque se oculta. Sólo con ella sus ojos hablan más que sus labios. Sólo ante ella me siento tan cerca y tan lejos. Al mismo tiempo.
Sólo ante ella el río suena, y sin embargo permanece seco. Sólo ante el roce con su piel, mi tacto se derrite. Sólo ella personifica los sentimientos más profundos. Sólo con ella soy capaz de no sentir nada y sentirlo todo. Sólo a ella soy capaz de quererla para mí y a la vez, amar verla libre.
Sólo ella puede hacer perder el norte a mi razón, y perderme en el bosque del capricho. Sólo una mirada, ni siquiera una sonrisa, suya, puede alegrarme el día y olvidarlo todo. Sólo un mínimo gesto de indiferencia puede convocar a todos los males de mi conciencia. Sin embargo, todo ese sufrimiento siempre compensa. Sólo con ella.
Porque sólo a ella puedo no amarla y sin embargo, quererla con todo el corazón. Sólo ella.
Paz!
Sólo ante ella mi ego se estremece y se refugia en una esquina. Sólo ante ella mi autoconfianza se tambalea y asoma al precipicio de la inseguridad. Sólo ante ella puedo cambiar mi forma de ser para llamar su atención. Sólo con ella me preocupa más lo que no cuenta que lo que cuenta. Sólo con ella lo que no cuenta, es porque se oculta. Sólo con ella sus ojos hablan más que sus labios. Sólo ante ella me siento tan cerca y tan lejos. Al mismo tiempo.
Sólo ante ella el río suena, y sin embargo permanece seco. Sólo ante el roce con su piel, mi tacto se derrite. Sólo ella personifica los sentimientos más profundos. Sólo con ella soy capaz de no sentir nada y sentirlo todo. Sólo a ella soy capaz de quererla para mí y a la vez, amar verla libre.
Sólo ella puede hacer perder el norte a mi razón, y perderme en el bosque del capricho. Sólo una mirada, ni siquiera una sonrisa, suya, puede alegrarme el día y olvidarlo todo. Sólo un mínimo gesto de indiferencia puede convocar a todos los males de mi conciencia. Sin embargo, todo ese sufrimiento siempre compensa. Sólo con ella.
Porque sólo a ella puedo no amarla y sin embargo, quererla con todo el corazón. Sólo ella.
Paz!
sábado, 5 de mayo de 2012
Y rompí todos mis versos.
-Aquí tenéis, en canto y alma, al hombre
aquel que amó, vivió. murió por dentro
y un buen día bajó a la calle: entonces
comprendió: y rompió todos sus versos.
Blas de Otero. "A la inmensa mayoría".
El poeta Blas de Otero bajó a la calle, comprendió, y rompió todos sus versos. Todos tenemos la opción de vivir la vida tras el telón, cual prisionero de Platón, con los ojos cegados por una venda de color rosa y olor a fresa. Pero también tenemos otras opciones, y yo también elegí romper mis versos.
Hablamos de compromiso. Hablamos de estar preocupados por el brasero de otra familia que no tenga nada que ver contigo, aunque el tuyo no esté encendido. Hablamos de solidaridad. Hablamos de partir por la mitad tu pan y lanzarlo al horizonte con la esperanza de que llegue a Somalia. Hablamos de sacrificio. Hablamos de poner tu cara en la diana para sacar testimonios de personas que no interesan a la luz de la información de primera plana.
Hablamos, por ende, de periodismo. Pero no del de chin-chin y borbotones de champagne. Hablamos del de suciedad y rodillas embarradas. De libreta en la mochila, de la muerte en la retina, y del miedo, en casita. No puedo hablar deperiodismo compromiso sin partir una lanza por el periodismo, por mi anhelo y mi objetivo, por mi sueño y mi destino.
No puedo hablar deperiodismo compromiso sin mencionar a los periodistas asesinados en la penumbra por gobiernos y ejércitos, por ideales puros como la justicia y la verdad. No podemos obviar a personajes como Couso, y tantos más que han caído y, lamentablemente, caerán. Pero siempre tiene que haber gente dispuesta a ello, gente valiente sin miedo a la muerte, o al menos, con ganas de ayudar y ansias de justicia más fuertes que ese miedo. Es por eso que no puedo evitar querer escribir "compromiso" y escribir periodismo. Es por eso que me duele si tacho y corrijo lo que el subconsciente me hizo escribir.
Paz!
aquel que amó, vivió. murió por dentro
y un buen día bajó a la calle: entonces
comprendió: y rompió todos sus versos.
Blas de Otero. "A la inmensa mayoría".
El poeta Blas de Otero bajó a la calle, comprendió, y rompió todos sus versos. Todos tenemos la opción de vivir la vida tras el telón, cual prisionero de Platón, con los ojos cegados por una venda de color rosa y olor a fresa. Pero también tenemos otras opciones, y yo también elegí romper mis versos.
Hablamos de compromiso. Hablamos de estar preocupados por el brasero de otra familia que no tenga nada que ver contigo, aunque el tuyo no esté encendido. Hablamos de solidaridad. Hablamos de partir por la mitad tu pan y lanzarlo al horizonte con la esperanza de que llegue a Somalia. Hablamos de sacrificio. Hablamos de poner tu cara en la diana para sacar testimonios de personas que no interesan a la luz de la información de primera plana.
Hablamos, por ende, de periodismo. Pero no del de chin-chin y borbotones de champagne. Hablamos del de suciedad y rodillas embarradas. De libreta en la mochila, de la muerte en la retina, y del miedo, en casita. No puedo hablar de
No puedo hablar de
Paz!
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