Mis versos son elixir para sentimientos
que yacen en corazones muertos.
Puede que me equivoque pero siempre escribo mi verdad,
pues quién escribe con el alma siempre escribirá su realidad,
y no es casualidad que sepan más de mí de lo que deben,
si mi cuaderno fuese mar ustedes serían sus peces.
Quién conoce mi cabezonería aceptará con satisfacción,
que en mi lugar de fantasía diré sí a la utopía antes que a la razón.
Mas, ¿qué se yo?, de aquello que llaman mundo
si cuando gritamos "¡Libertad!" sólo se oye en el submundo.
Pero no, a estos cuerdos llamados locos
jamás nos convencerán
para dejar de gritar
aunque seamos unos pocos.
Pues si luchas puedes perder,
pero si no luchas estás perdido.
Convencido,
de que la anarquía traería el orden,
como aquel luchador anciano mi espíritu siempre será joven.
Cansado ya de buscar un corazón que de verdad me ame.
Convencido ya de que no existen personas que comprendan mi engranaje.
Mas enamorado moriré de las palabras que hacen que todo encaje.
Paz!
martes, 6 de septiembre de 2011
domingo, 4 de septiembre de 2011
Sonríe. :)
Todos nacemos con una sonrisa, pero… ¿solemos lucirla? No me vale eso de que mis dientes son pequeños, o demasiado grandes, o que mi sonrisa no es bonita. No existen sonrisas feas, pues más allá de la belleza que reside en un esmalte, existe el talante que expresa. El poder de una sonrisa.
Cuando las cosas van bien, sonreír es fácil y común. Sonreímos sin motivos por el mero hecho de hacerlo. Porque nos sienta bien. Tropezamos con el suelo, y sonreímos. Entonces la caída sienta mejor. Caminas por la calle y eres feliz. Los perros te sacan la lengua para que les devuelvas el gesto. La luna te sonríe desde arriba. La farola te ilumina, porque tú eres la protagonista de tu historia de princesas. Entonces tu sonrisa transmite felicidad, una felicidad radiante como el Sol que contagia a quién te mira. Sonrisa, espejo del alma.
También podemos usar la sonrisa como recurso. Sonreír para romper el hielo. Dos personas se encuentran enfrente la una de otra en un autobús. Se miran de arriba abajo con timidez, con cortesía. ¿Cómo romper esa barrera de la timidez? Una sonrisa. La que aparece tras el roce de sus miradas. El primer paso de una bonita relación. Pues una mirada insinúa, mas una sonrisa sincera.
Pero hay veces que sonreír se convierte en una tarea muy complicada. Una horrible noticia nos deprime. Nos hace hundir la cara entre las rodillas y cerrar los ojos. Hacemos esto porque ya no queremos vivir, no queremos ver nada. Y si por error abrimos los ojos, sencillamente ver el suelo. En esos momentos aconsejo un movimiento. Acércate a un espejo, limpia las lágrimas que brillan en tus mejillas y abre los ojos. Observa tu rostro destrozado en el espejo. Detén el llanto. Y entonces, aunque no tengas motivos, sonríe. Sonríe. Y observa tu sonrisa. Observa la luz entre el marco oscuro, entre el paisaje gris. Y entonces, sólo entonces, acércate a tu sonrisa. Y abrázala. Te darás cuenta que no siempre hay que tener un motivo para sonreír, porque sonreír es el motivo. Cuando sonreír se convierte en una necesidad.
SONRÍE.
Paz!
viernes, 2 de septiembre de 2011
Ego.
El ego siempre estará servido. Siempre será un tema de polémica en la sociedad, sobre todo en los círculos más íntimos. Pero… ¿qué es el ego? Mucho debate existe en torno al término, quizás más en la antigüedad en temas de filosofía y psicología, pero ciertamente, aún siguen existiendo contradicciones.
En mi opinión, el ego es un concepto espiritual referido al “yo”. Consiste en saber quién se es. Saber que nadie va a pasar por encima de ti. Tener dignidad por ti mismo. ¿Vas a pisotearme? Tendrás que matarme antes. Por supuesto, también afecta a nuestras pautas de comportamiento.
Tachemos falsas referencias sobre el ego. Tener ego no es creerse mejor que nadie. Tener ego significa creer que nadie vale más que tú. Quién tiene ego tiene un espíritu combativo. Nadie me va a imponer nada así porque sí. Quién posee ego se opone a religiones que predican la adoración y el arrodillarse ante una figura divina. Quién posee ego combate las monarquías que funcionan con herencia, sólo por nacer hijo de hijo de alguien tener una vida solucionada. Es el espíritu del ego.
Pero posiblemente la consecuencia de tener ego signifique la confianza en uno mismo. Una confianza que viene del trabajo de uno mismo. Un optimismo que te hace saltar el centímetro que necesitas para pasar la valla. Confianza en uno mismo y en su trabajo. ¿Es complicado conseguir el objetivo? Trabajaré el doble si es necesario, pero lo conseguiré. Confío en mis posibilidades. Por eso se puede definir también el ego como una coraza ante la adversidad.
Pero claro, como todo en la vida, el ego tiene un lado oscuro. De ahí surgen los términos “egoísmo” y “egocentrismo”. Son extremos exagerados del ego, que esta vez sí hacen referencia al ya citado creerse mejor que nadie. Y llevarlo a un extremo alejado de lo normal. Esta exageración siempre es mala porque deja de ser un sentimiento propio para convertirse en una conducta que afecta a nuestro círculo de conocidos y no tan conocidos.
Pero, haciendo balance, el ego siempre va a ser positivo. No voy a repetirlo, las razones ya están resumidas. Mas todos los extremos son negativos, obviamente. Por cierto, o se nace con ego o no se tiene ego. Y no se puede presumir de ego. El ego es algo que tienes, y no se lleva como un anillo caro. Es un rasgo de personalidad.
¿Y tú? ¿Sabes qué es el ego? ¿Cuál es tu postura respecto a él? Ya conocéis la mía.
Paz!
miércoles, 31 de agosto de 2011
Granada.
Hoy puede ser un gran día en la ciudad de la Alhambra,
alumbra tu alma y dale calma a la garganta.
Si afirmo que camino alegre por el Paseo de los Tristes es sólo para que la redundancia no valga nada…
Sangre valiente derramada como Mariana Pineda y Lorca,
Aventúrate en sus pasillos y disfruta el aroma del Albaicín,
y aunque mi olfato sea una losa me gustaría desvelarte que huele a jazmín.
No desesperes si no encuentras el camino, pues nadie busca el mirador.
El mirador elige a su inquilino.
Tras calles estrechas, austeras y viejas encuentras la escalera que te lleva a San Nicolás, y al mirar…
Todo verde y tras la fortaleza, montañas que lucen sagradas cuando el sol amanece y las baña.
Granada, ciudad de leyenda y de poesía, di sí a la belleza que embelesa y te besa no los labios sino la mirada.
Granada, ciudad de postales y culturas, busca la comunión y contesta no a las ataduras.
Mi corazón ya no duda y saluda agradecido al pasar tras monumentos de tal factura.
Es cruda realidad pero se aprecia más fuera que dentro, que si el mundo fuese una sola religión, Granada sería su más bello templo.
domingo, 28 de agosto de 2011
Bullying.
Cada día nos levantamos por la mañana y al encender el televisor podemos observar la cantidad de desgracias que suceden cada día en el mundo. Últimamente, Irene sembrando el caos en Estados Unidos. Un horror. Pero... cada día, ante nuestros propios ojos, ocurren otras pequeñas tragedias de las que a menudo no queremos darnos cuenta. Pasan frente a nuestras pupilas, y casi siempre pensamos: "Bah, son unos críos. Se les pasará". Hablamos de bullying.
Bullying es un término inglés que hace referencia al acoso escolar. Un acoso escolar que bien es cierto que en la gran mayoría aparece en la época de la Primaria cuando los niños son inmaduros aún y al tiempo suele desaparecer este acoso. Pero no menos cierto es lo continuo de este acoso y lo doloroso que llega a ser.
La mayor parte de los acosos "bullying" aparecen cuando un niño entra como nuevo en una escuela, o en una clase. El resto de componentes de la clase se conoce a la perfección, no diré que se respetan entre ellos, pero se conocen. Estos a su vez observan con curiosidad al niño nuevo. En estas edades, la timidez puede con la hospitalidad, y al niño le cuesta entrar en contacto con el resto de compañeros. Es entonces cuando, como en todas las clases, hay un niñato cuya prepotencia de nacimiento le hace imponerse al resto y no solo eso sino rodearse y protegerse las espaldas con dos o tres más cobardes. Juntos forman una pequeña "banda" que busca otros chicos a los que humillar. Y que objetivo más fácil que un niño nuevo, solitario, miedoso y tímido, ¿no?. Ahí empieza el bullying. Emboscadas en las esquinas de los pasillos, humillaciones en los cuartos de baño, robos de merienda y material de clase, insultos, y puede llegar a la agresión, en ocasiones en público que utiliza la pandilla para demostrar su superioridad. Lamentable, realmente lamentable.
¿La forma de solucionarlo? Muchos, entre ellos los mismos directores y profesores, optan por regularlo pero sabiendo que sólo el tiempo y la madurez frenará estos ataques. En mi opinión, es necesario actuar fuerte para frenar el bullying. Cuanto antes mejor. Puede suponer un fuerte trauma al niño incluso convertirlo en antisocial. Puede ocasionarle miedo a la gente.
Y esto que he descrito, amigos, todos y cada uno de nosotros lo hemos visto ante nuestros ojos. Algunos, lo hemos sufrido en nuestras carnes. Por ese motivo, porque todos conocemos estos sucesos, hoy lo denuncio. Actuemos contra estos hechos. No te unas a la mayoría que acosa, únete al marginado que sufre. Le importarás mucho más al marginado que al acosador y su panda.
Paz!
Bullying es un término inglés que hace referencia al acoso escolar. Un acoso escolar que bien es cierto que en la gran mayoría aparece en la época de la Primaria cuando los niños son inmaduros aún y al tiempo suele desaparecer este acoso. Pero no menos cierto es lo continuo de este acoso y lo doloroso que llega a ser.
La mayor parte de los acosos "bullying" aparecen cuando un niño entra como nuevo en una escuela, o en una clase. El resto de componentes de la clase se conoce a la perfección, no diré que se respetan entre ellos, pero se conocen. Estos a su vez observan con curiosidad al niño nuevo. En estas edades, la timidez puede con la hospitalidad, y al niño le cuesta entrar en contacto con el resto de compañeros. Es entonces cuando, como en todas las clases, hay un niñato cuya prepotencia de nacimiento le hace imponerse al resto y no solo eso sino rodearse y protegerse las espaldas con dos o tres más cobardes. Juntos forman una pequeña "banda" que busca otros chicos a los que humillar. Y que objetivo más fácil que un niño nuevo, solitario, miedoso y tímido, ¿no?. Ahí empieza el bullying. Emboscadas en las esquinas de los pasillos, humillaciones en los cuartos de baño, robos de merienda y material de clase, insultos, y puede llegar a la agresión, en ocasiones en público que utiliza la pandilla para demostrar su superioridad. Lamentable, realmente lamentable.
¿La forma de solucionarlo? Muchos, entre ellos los mismos directores y profesores, optan por regularlo pero sabiendo que sólo el tiempo y la madurez frenará estos ataques. En mi opinión, es necesario actuar fuerte para frenar el bullying. Cuanto antes mejor. Puede suponer un fuerte trauma al niño incluso convertirlo en antisocial. Puede ocasionarle miedo a la gente.
Y esto que he descrito, amigos, todos y cada uno de nosotros lo hemos visto ante nuestros ojos. Algunos, lo hemos sufrido en nuestras carnes. Por ese motivo, porque todos conocemos estos sucesos, hoy lo denuncio. Actuemos contra estos hechos. No te unas a la mayoría que acosa, únete al marginado que sufre. Le importarás mucho más al marginado que al acosador y su panda.
Paz!
viernes, 26 de agosto de 2011
La dictadura del dinero.
Seguro que lo habéis oído muchas veces y puede sonar poco original, pero si una definición es tan correcta, ¿para qué vamos a pensar en una nueva? La dictadura del dinero es la definición perfecta para nuestro mundo hoy día, y por lo tanto también para mi artículo de hoy.
El mundo está enfermo. Enfermo del todo. Y empiezo a pensar que esta enfermedad es incurable, aunque no nacimos con ella. No está en nuestro ADN. Puedo afirmar que esta enfermedad se originó cuando hace millones de años, en la Prehistoria, al primer hombre se le ocurrió decir: "Esta cueva es mía". Para certificarlo, "dibujó" cuatro tíos con lanzas acorralando a un mamut. Dejó su marca y se apropió de la cueva. Este hecho inhóspito e inesperado sorprendió a todos sus vecinos, los cuales no cesaron en intentar entrar a la cueva, a lo que respondía nuestro primer propietario: "Tres piedras bonitas y es tuya. Si no tienes nada, ni te acerques." Ahí nace la propiedad privada. Ahí nace el cáncer de este mundo. Aunque os parezca mentira, esta idea la saqué de un monólogo, pero tiene toda la razón.
Vivimos en un mundo donde sólo sobrevive el que tiene más billetes de lo normal en la cartera. Actualmente, un continente pobre como África (Ojo, pobre en billetes, pero con una riqueza abundante en recursos que son explotados por quienes tienen billetes) se muere y a nadie le importa, porque sus bolsillos están llenos. Vivimos enfermos porque si nos llenamos el bolsillo derecho, no descansamos hasta llenar el bolsillo izquierdo. ¿Podríamos llenar un bolsillo hasta arriba y entonces ir céntimo a céntimo ayudando primero a comprar un bolsillo a quién no lo tiene, e intentar que tenga un bolsillo decente con el que vivir. No gobiernan los políticos como quieren hacernos pensar, no gobiernan los escritores ni los creadores como debería ser. Gobiernan empresarios. Las subidas y bajadas en la Bolsa así lo indican.
Con un poco de sacrificio, se podrían fabricar y poner en el mercado medicamentos que salvarían millones de vidas de personas pobres, pero claro, estas no pueden afrontar su coste, y estas curas quedan en el olvido. ¿Por qué? Porque no es buen negocio.
Hoy en día todo es un negocio. La dignidad de las personas cotiza en bolsa. Creo conocer algo de economía desde dentro, y si una cosa he aprendido, es que en este negocio que es la vida, la banca SIEMPRE ha de ganar. ¿Por qué? Porque es un negocio del cual depende la economía española. La banca siempre tiene que ganar. Si la banca pierde, la situación pasa a ser insostenible. Esto explica los desahucios que están tan de moda ahora. Es injusto, lo sé, pero desgraciadamente, es así. Son las reglas de este juego. Si no pagas, no vales nada. Ojo, no defiendo los desahucios en absoluto, pero el mundo es así. Por este motivo nace el 15M, que posee una visión "social" de la vida, y se oponen al negocio en el que se ha convertido. Su comportamiento es admirable, pero sus ideales chocan con la ley, y ahí surge el conflicto.
Según los derechos humanos, cualquier persona puede pasar libremente de un país a otro, y regresar a su país cuando le apetezca. Las leyes del dinero quebrantan los derechos humanos. Porque el inmigrante con dinero es un turista y le abrimos las puertas por un tiempo, y si se queda, mejor, es un inversor. Pero si viene sin dinero buscando algo para dar de comer a su familia, es un parásito al que mandar de vuelta a su país. Este es nuestro mundo.
En este mundo dicen que se valora el esfuerzo, pero... ¡ en absoluto! Se valora tu condición social y tu renta. Este es el negocio en el que se ha convertido nuestro mundo. Tras analizarlo, puedo afirmar que creo ciegamente en una gran contradicción. El continente más pobre, es el más rico. Mas solo si cotizan valores humanos, y no monetarios. África. El origen, el futuro. Pero esa es otra historia, aún por contar.
Paz!
El mundo está enfermo. Enfermo del todo. Y empiezo a pensar que esta enfermedad es incurable, aunque no nacimos con ella. No está en nuestro ADN. Puedo afirmar que esta enfermedad se originó cuando hace millones de años, en la Prehistoria, al primer hombre se le ocurrió decir: "Esta cueva es mía". Para certificarlo, "dibujó" cuatro tíos con lanzas acorralando a un mamut. Dejó su marca y se apropió de la cueva. Este hecho inhóspito e inesperado sorprendió a todos sus vecinos, los cuales no cesaron en intentar entrar a la cueva, a lo que respondía nuestro primer propietario: "Tres piedras bonitas y es tuya. Si no tienes nada, ni te acerques." Ahí nace la propiedad privada. Ahí nace el cáncer de este mundo. Aunque os parezca mentira, esta idea la saqué de un monólogo, pero tiene toda la razón.
Vivimos en un mundo donde sólo sobrevive el que tiene más billetes de lo normal en la cartera. Actualmente, un continente pobre como África (Ojo, pobre en billetes, pero con una riqueza abundante en recursos que son explotados por quienes tienen billetes) se muere y a nadie le importa, porque sus bolsillos están llenos. Vivimos enfermos porque si nos llenamos el bolsillo derecho, no descansamos hasta llenar el bolsillo izquierdo. ¿Podríamos llenar un bolsillo hasta arriba y entonces ir céntimo a céntimo ayudando primero a comprar un bolsillo a quién no lo tiene, e intentar que tenga un bolsillo decente con el que vivir. No gobiernan los políticos como quieren hacernos pensar, no gobiernan los escritores ni los creadores como debería ser. Gobiernan empresarios. Las subidas y bajadas en la Bolsa así lo indican.
Con un poco de sacrificio, se podrían fabricar y poner en el mercado medicamentos que salvarían millones de vidas de personas pobres, pero claro, estas no pueden afrontar su coste, y estas curas quedan en el olvido. ¿Por qué? Porque no es buen negocio.
Hoy en día todo es un negocio. La dignidad de las personas cotiza en bolsa. Creo conocer algo de economía desde dentro, y si una cosa he aprendido, es que en este negocio que es la vida, la banca SIEMPRE ha de ganar. ¿Por qué? Porque es un negocio del cual depende la economía española. La banca siempre tiene que ganar. Si la banca pierde, la situación pasa a ser insostenible. Esto explica los desahucios que están tan de moda ahora. Es injusto, lo sé, pero desgraciadamente, es así. Son las reglas de este juego. Si no pagas, no vales nada. Ojo, no defiendo los desahucios en absoluto, pero el mundo es así. Por este motivo nace el 15M, que posee una visión "social" de la vida, y se oponen al negocio en el que se ha convertido. Su comportamiento es admirable, pero sus ideales chocan con la ley, y ahí surge el conflicto.
Según los derechos humanos, cualquier persona puede pasar libremente de un país a otro, y regresar a su país cuando le apetezca. Las leyes del dinero quebrantan los derechos humanos. Porque el inmigrante con dinero es un turista y le abrimos las puertas por un tiempo, y si se queda, mejor, es un inversor. Pero si viene sin dinero buscando algo para dar de comer a su familia, es un parásito al que mandar de vuelta a su país. Este es nuestro mundo.
En este mundo dicen que se valora el esfuerzo, pero... ¡ en absoluto! Se valora tu condición social y tu renta. Este es el negocio en el que se ha convertido nuestro mundo. Tras analizarlo, puedo afirmar que creo ciegamente en una gran contradicción. El continente más pobre, es el más rico. Mas solo si cotizan valores humanos, y no monetarios. África. El origen, el futuro. Pero esa es otra historia, aún por contar.
Paz!
domingo, 21 de agosto de 2011
Periodismo.
Hoy os hablaré de la profesión a la cual me gustaría dedicarme: periodista. Sí, periodista. Muchos dirán que no se puede vivir del periodismo. No tiene por qué ser así. O que hay mucha demanda y poca oferta. A lo que contesto que quién es bueno, llega. Pero bueno, estoy acostumbrado a que me miren con cara rara. Incluso mi madre arruga el gesto cuando le muestro mi convencimiento. -"Mamá, quiero ser periodista". -"Hijo, periodista está bien... pero... tú puedes ser más, director de empresa o abogado...". No comprenden en qué consiste el periodismo real, por lo tanto no pueden comprender mi amor por él.
Pero en los tiempos en los que vivimos, la profesión del periodista se ha devaluado muchísimo. Hoy en día la gente entiende por periodista a prensa del corazón que entrevista automóviles, y no sólo eso, sino que esperan una respuesta y se muestran sorprendidos cuando esta no llega, o bien piensan que periodistas son los Manolos. No. Quizás el periodista se ha devaluado también por la imposición de ideologías en prensa y televisión. Quizás. Y esto último sí es para indignarse e irse a Sol, porque el creador que ve manipulada su creación o bien siente presión para expresar ciertos principios ideológicos en su trabajo, deja de ser creador para convertirse en martillo o destornillador, una herramienta sostenida por una mano con mayor poder.
Pero no, esto no cesará mi interés. Lo que yo daría por poder proporcionar a mi familia una vida digna a raíz de mi escritura, de mi creación. Sería lo máximo para mí. Vivir de lo que escribo. Es mi sueño. Pero volviendo al tema central, el verdadero periodista se encuentra en una posición vulnerable. Quién crea, se expone. Y cuando digo que se expone, se expone a todo tipo de riesgos. Por poner un ejemplo, los periodistas de guerra. Una profesión a la que admiro profundamente, la cual exige un valor impresionante. Un ejemplo, Tim Hetherington ( podéis informaros de su obra en el documental Restrepo), el cual ha estado presente en numerosos conflictos bélicos internacionales denunciando las barbaridades de las guerras. Falleció asesinado por un grupo pro- Gadafi en Libia. Más recientemente, Shehla Masood, una periodista india defensora de los derechos humanos, asesinada por su activismo. Este es el periodismo ejemplar en el que deberíamos fijarnos todos. La escritura tiene la capacidad de denunciar, al igual que la fotografía.
Por lo tanto, mi gran sueño, es ser periodista. Escribir actualidad, expresar mis sentimientos, informar a todo el mundo apoyado por la veracidad que me proporcionará contrastar información a través de viajes por todo el mundo. ¿Un sueño? Sí. ¿Una realidad? Esta noche no dormiré para soñarlo, porque trabajaré para vivirlo. Por lo tanto, escépticos, madre, padre, familia. Lo siento, mi objetivo es ser periodista. Pero de los de verdad, ¿eh?
Paz!
Pero en los tiempos en los que vivimos, la profesión del periodista se ha devaluado muchísimo. Hoy en día la gente entiende por periodista a prensa del corazón que entrevista automóviles, y no sólo eso, sino que esperan una respuesta y se muestran sorprendidos cuando esta no llega, o bien piensan que periodistas son los Manolos. No. Quizás el periodista se ha devaluado también por la imposición de ideologías en prensa y televisión. Quizás. Y esto último sí es para indignarse e irse a Sol, porque el creador que ve manipulada su creación o bien siente presión para expresar ciertos principios ideológicos en su trabajo, deja de ser creador para convertirse en martillo o destornillador, una herramienta sostenida por una mano con mayor poder.
Pero no, esto no cesará mi interés. Lo que yo daría por poder proporcionar a mi familia una vida digna a raíz de mi escritura, de mi creación. Sería lo máximo para mí. Vivir de lo que escribo. Es mi sueño. Pero volviendo al tema central, el verdadero periodista se encuentra en una posición vulnerable. Quién crea, se expone. Y cuando digo que se expone, se expone a todo tipo de riesgos. Por poner un ejemplo, los periodistas de guerra. Una profesión a la que admiro profundamente, la cual exige un valor impresionante. Un ejemplo, Tim Hetherington ( podéis informaros de su obra en el documental Restrepo), el cual ha estado presente en numerosos conflictos bélicos internacionales denunciando las barbaridades de las guerras. Falleció asesinado por un grupo pro- Gadafi en Libia. Más recientemente, Shehla Masood, una periodista india defensora de los derechos humanos, asesinada por su activismo. Este es el periodismo ejemplar en el que deberíamos fijarnos todos. La escritura tiene la capacidad de denunciar, al igual que la fotografía.
Por lo tanto, mi gran sueño, es ser periodista. Escribir actualidad, expresar mis sentimientos, informar a todo el mundo apoyado por la veracidad que me proporcionará contrastar información a través de viajes por todo el mundo. ¿Un sueño? Sí. ¿Una realidad? Esta noche no dormiré para soñarlo, porque trabajaré para vivirlo. Por lo tanto, escépticos, madre, padre, familia. Lo siento, mi objetivo es ser periodista. Pero de los de verdad, ¿eh?
Paz!
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